A los nuevos ilustrados del Valle de Baztan

En 1658 y después de preparar el terreno, una nueva elite formada y enriquecida sirviendo a España, creyéndose capaz y bien intencionada, estos nuevos “ilustrados” se apropian del poder quitándoselo a esa gente “ignorante e ínfima”, tras eliminar el Batzarre. Por esos métodos se constituyen en el gobierno por encima de la comunidad de vecinos y de la costumbre. Arrogándose la legitimidad comunitaria imponen y “legalizan” el gobierno de la minoría. ¿Nace política y socialmente el “Valle”? No. Se ponen las bases para la privatización de la tierra (se pasa de un 99 % de tierra comunal al 83 % actual), se cambia la organización y funcionamiento del colectivo, afirmando lo particular con respecto a lo colectivo, primero en la práctica y luego en los principios. Se hacen desaparecer los rebaños colectivos, se permite comercializar con los ganados que pastan en el comunal, el alquiler y la venta de tierras comunales… En una palabra cambia la relación de producción y aparecen los nekazari dependientes.

La desintegración definitiva de las comunidades del valle que desde la segunda mitad del siglo XIII perseguían con gran ahínco monarquías, palacianos y clero tienen hoy sus emuladores en los “demócratas” del Ayuntamiento de Baztan. Y es que para la circulación de la economía le es indispensable eliminar esos lazos comunitarios, borrarlos de la memoria y arraigar los valores de la dominación. El siguiente paso será la transformación del territorio y el patrimonio etnográfico en pura y simple mercancía. Desde ese momento están asegurados el engorde de las cuentas de unos pocos egoístas sin alma y la degradación de la vida de la mayoría del pueblo.

Baztan tiene un amplio territorio poco poblado comparado con sus territorios cercanos. Sin el contaminante sector secundario, con un terciario con inmensas posibilidades de desarrollo desde el punto de vista de los “buitres”, que están a la espera de eliminar las trabas que les ponen el sector primario y los “jóvenes” para lanzarse a por el territorio y sus despojos. La renovada carretera de Endarlatza (y no digamos si existiera el deseado túnel de Otsondo) permitirían a los más afortunados de los habitantes de la conurbación Donostia-Baiona desplazarse en muy poco tiempo a su casa del más puro estilo baztandarra. El TAV animaría a los más alejados. Por ejemplo, los jubilados de París que ya no encuentran sitio en el “Pays Basque français” o lo ven demasiado masificado: Baztan, sus chalets, sus hoteles, sus campos de golf… y “Oh la la!” su nueva policía: “Le paradis, Messieurs Dames!”

Ante las agresiones al territorio y a sus habitantes ni la política ni la administración pueden ser neutrales. No pueden representar el bien público porque son parte de la clase dirigente y deben de llevar a buen fin los proyectos lucrativos privados de ésta, que coinciden con los suyos propios. Por eso, cuando l@s vecin@s afectado@s se convierten en defensor@s de su causa e intereses; especialmente los “anti-económicos”; los alcaldes, políticos, etc… sean de la oposición o estén en el poder reaccionan como en Baztan: al unísono. No en vano han aceptado la mercantilización del territorio.

Felicidades al colectivo Aroztegia eta gero, zer?, al pueblo de Amaiur, a l@s que apoyaron y participaron en la manifestación, por no caer en la ilusión capitalista. Nos quieren sumis@s y activamente participativ@s de sus proyectos. Pero nos sentirán insumis@s, activamente participativ@s contra ell@s.

Porque sus habitantes se opusieron a los palacianos ayer, hoy día Baztan es uno de los pueblos vascos donde más tierras comunales quedan. La lucha por la paralización de la carretera de Belaun, el complejo turístico de Amaiur, la cantera de Magna y otros tantos proyectos que no se atreven a sacar a la luz, nos dicen que ése es el camino: la lucha frontal contra la destrucción y mercantilización del territorio y de sus gentes. El marco de decisión debe ser el territorio afectado y la competencia y gestión de los habitantes del mismo.

Nos ofrecen la no-vida del sirviente. Nosotr@s queremos la sí-vida que nace de la relación armónica entre las personas y de éstas con la naturaleza.

Francisco Santos Bera.

Kintoa, Baztan.

(GARAn argitaratua; Diario de Noticias-erat ere bidalia baina argitaratu gabe)